1. ¿Qué es la oración? "Orar es el acto de abrir nuestro corazón a Dios como a un amigo". No es que eso se necesite para que Dios sepa lo que somos, sino a fin de capacitarnos para recibirlo. La oración no baja a Dios hacia nosotros, antes nos eleva a Él. Cuando Jesús estuvo en la tierra enseñó a presentar a Dios sus necesidades diarias y a confiarle todos sus afanes. Y la seguridad que les dio de que sus oraciones serían oídas, nos es dada también a nosotros".
2. ¿En qué consiste la oración? Es el clamor del alma necesitada, elevado hacia nuestro Padre celestial. "En mi angustia invoqué a Jehová, a mi Dios clamé, y escuchó mi voz…" ("2 Samuel 22:7)
3. ¿A quién debemos dirigir la oración? Jesús nos enseñó a dirigir nuestras oraciones a Dios el Padre: "Vosotros pues oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos…" (Mateo 6:9).
4. ¿En nombre de quién debemos orar? En el nombre de nuestro Señor Jesús: "Todo lo que pidáis al Padre en mi nombre, lo haré…" (Juan 14:13).
5. ¿Cuál es el mejor lugar para orar? En un lugar privado: "Mas tú, cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta, y ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto, te recompensará en público" (Mateo 6:6).
6. ¿Cuánto debemos orar?
Hay que cultivar un espíritu constante de oración: "En la tarde, al amanecer y al mediodía oraré y clamaré y Él oirá mi voz" (Salmo 55:17).
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